PROGRAMAS SOCIALES · CASO DEPARTAMENTO: JÓVENES EXTUTELADOS
«¿Cómo diseñar un acompañamiento de los jóvenes extutelados que prevenga la ruptura a los 21 años?»
Caso realizado para un departamento francés frente al diseño de un acompañamiento dedicado a los jóvenes que salen del sistema de protección de la infancia (ASE).
EL CONTEXTO
Una transición administrativa: sobre jóvenes estructuralmente vulnerables.
Un departamento francés debía diseñar un acompañamiento dedicado a los jóvenes que salen del sistema de protección de la infancia (ASE) a los 18 o 21 años según los casos: los extutelados. La población concernida, 4.800 jóvenes anualmente, presentaba una vulnerabilidad estructural documentada: un tercio conocía un episodio de sinhogarismo en los 24 meses siguientes a la salida, la mitad acumulaba varios indicadores de ruptura (desempleo prolongado, ausencia de vivienda estable, aislamiento relacional, problemas de salud mental sin atender).
Los mecanismos existentes, un contrato de joven mayor de edad de un año prorrogable, una asignación puntual de salida, la orientación hacia los servicios ordinarios, eran juzgados insuficientes por los servicios sociales del departamento. Las tasas de no recurso medidas eran elevadas y las trayectorias de ruptura perduraban. La dirección general adjunta de solidaridades debía diseñar un mecanismo más estructural, con un presupuesto de 18 millones de euros anuales adicionales durante 5 años.
La dirección general adjunta movilizó nuestro sistema para probar 5 configuraciones diferenciadas: un acompañamiento individual prolongado hasta los 25 años, un programa de mentoría por adultos voluntarios, un acceso prioritario garantizado a la vivienda social, una garantía de acceso a la atención de salud mental, y una configuración híbrida que combina varios mecanismos.
LA INVESTIGACIÓN
Tres insights que recompusieron el mecanismo.
El anclaje relacional prima sobre las prestaciones económicas.
Nuestro sistema identificó que la variable estructuralmente más determinante de la trayectoria a 60 meses no era el nivel de las prestaciones económicas asignadas, sino la presencia de un anclaje relacional estable: un adulto identificado como referente de largo plazo, disponible en caso de dificultad, comprometido más allá de las obligaciones profesionales. Un mecanismo con anclaje relacional estructuralmente organizado (una mentoría voluntaria formalizada) reduce en 42 pts el riesgo de ruptura a 60 meses, independientemente del nivel de las prestaciones económicas.
El acceso prioritario a la vivienda social es el segundo determinante estructural.
Nuestro sistema modelizó los determinantes de la trayectoria de ruptura a 60 meses. Después del anclaje relacional, la variable más determinante es el acceso a una vivienda estable en los 6 meses siguientes a la salida. Los jóvenes sin vivienda estable en esa ventana conocen un basculamiento hacia la ruptura que se vuelve irreversible en el 68 % de los casos a 24 meses. Un acceso prioritario garantizado a la vivienda social, con un compromiso contractual del departamento y de los operadores de vivienda social asociados, previene ese basculamiento en el 82 % de los casos.
La salud mental es el tercer determinante, pero su atención es estructuralmente deficiente.
Nuestro sistema identificó que la salud mental es el tercer determinante estructural de la trayectoria a 60 meses, con el 34 % de los jóvenes concernidos presentando indicadores de sufrimiento psíquico sin atender. Los servicios ordinarios (centros médico-psicológicos, consultas privadas) son estructuralmente deficientes para esta población: plazos de acceso demasiado largos, ausencia de proactividad, inadaptación a sus códigos relacionales. Un mecanismo dedicado (una alianza con un servicio de psicología clínica dedicado, permanencias directamente en los centros residenciales de salida, proactividad de contacto) transforma la atención.
EL MÉTODO
Cómo construimos la investigación.
Nuestro sistema reconstruyó una población sintética de 4.800 jóvenes que salen anualmente de la ASE en el departamento, calibrada sobre los datos propietarios del departamento (tipologías de trayectorias, historial de acogimiento, indicadores de vulnerabilidad) y sobre los estudios nacionales sobre los jóvenes extutelados. La población se estructuró en 12 perfiles de trayectorias de salida, cruzando la edad de salida, la duración del acogimiento, la formación en curso, el anclaje relacional preexistente y los indicadores de salud mental.
Nuestro sistema entrevistó a 2.400 jóvenes sintéticos sobre las 5 configuraciones de acompañamiento probadas, con repreguntas dinámicas sobre los puntos de inflexión (momentos de ruptura, adhesión al mecanismo, sentimiento de abandono institucional). Las trayectorias se proyectaron a 60 meses con modelización de las dinámicas de ruptura, de inserción profesional, de estabilidad residencial y de acceso a la atención.
EL DESPLIEGUE
Lo que se decidió, lo que ocurrió.
El departamento retuvo la configuración híbrida que combina una mentoría voluntaria formalizada con un adulto de referencia estable hasta los 25 años, un acceso prioritario garantizado a la vivienda social en los 6 meses siguientes a la salida (contractualizado con los operadores de vivienda social del territorio), un mecanismo dedicado de salud mental con permanencias en los centros residenciales de salida y proactividad de contacto, y una asignación económica de salida reforzada y prolongada hasta los 25 años bajo condición de compromiso con el mecanismo.
A 36 meses del despliegue, los indicadores son conformes a las proyecciones. La tasa de episodios de sinhogarismo a 24 meses pasó del 34 % al 11 % (en línea con lo proyectado). La tasa de acceso a una vivienda estable en 6 meses es del 84 %. La tasa de atención de los indicadores de sufrimiento psíquico es del 62 % (frente al 12 % del mecanismo anterior). El coste posterior consolidado para el departamento (alojamiento de emergencia, ayuda alimentaria, atención no programada, protección judicial) baja 6,2 millones de euros anuales. El mecanismo ha sido referenciado por varios otros departamentos como modelo metodológico.
- TASA DE EPISODIOS DE SINHOGARISMO A 24 MESES
- 34 % → 11 %en línea con lo proyectado
- ACCESO A UNA VIVIENDA ESTABLE EN 6 MESES
- 84 %vs el 42 % del mecanismo anterior
- ATENCIÓN DE LA SALUD MENTAL
- 62 %vs el 12 % del mecanismo anterior
- COSTE POSTERIOR CONSOLIDADO EVITADO
- 6,2 M€/añoalojamiento + atención + judicial
LAS LECCIONES
Dos principios transponibles a los programas de acompañamiento de las poblaciones vulnerables.
El anclaje relacional estructuralmente organizado prima sobre las prestaciones económicas para prevenir la ruptura.
Este caso confirmó una dinámica estructural de los programas de acompañamiento de las poblaciones vulnerables: la presencia de un adulto de referencia estable, comprometido en la duración más allá de las obligaciones profesionales, es el determinante estructural más fuerte de la trayectoria a largo plazo. Esta variable es estructuralmente más determinante que el nivel de las prestaciones económicas asignadas. Este principio vale para los jóvenes extutelados, pero también para las personas que salen de prisión, las personas con discapacidad psíquica, las personas muy alejadas del empleo y las personas que salen de una hospitalización psiquiátrica.
Los servicios ordinarios son estructuralmente deficientes para las poblaciones vulnerables: la especialización es necesaria.
Este caso mostró que los servicios ordinarios (salud mental, vivienda, empleo) son estructuralmente deficientes para las poblaciones vulnerables, no por insuficiencia de medios sino por inadaptación a sus códigos relacionales y a sus restricciones operativas. Un mecanismo especializado, dedicado a la población vulnerable considerada, transforma la atención. Este principio implica un arbitraje asumido entre la lógica de los servicios ordinarios (universalidad) y la lógica de especialización (adaptación), con un reconocimiento de la necesidad de especialización para las poblaciones más vulnerables.
EMPEZAR
¿Prepara usted un acompañamiento para una población vulnerable?
Los programas de acompañamiento para poblaciones vulnerables, jóvenes extutelados, personas que salen de prisión, personas con discapacidad psíquica, personas muy alejadas del empleo, comparten mecánicas comunes con este caso. Peso determinante del anclaje relacional, insuficiencia de los servicios ordinarios, necesidad de mecanismos especializados. Cada acompañamiento es singular, pero las palancas de análisis son transponibles.
Los agentes dinámicos delimitan con usted los parámetros de una simulación adaptada a su situación, antes de la decisión. Del brief inicial al primer entregable, cuente entre 20 y 30 minutos, según la complejidad del caso y la amplitud de las poblaciones a modelizar.