PROGRAMAS SOCIALES · CASO DEPARTAMENTO: REFUNDICIÓN DEL RSA
«¿Cómo refundir el recorrido de acompañamiento del RSA hacia más contractualización sin aumentar el no recurso de los públicos más vulnerables?»
Caso realizado para un departamento francés frente a un mandato político nacional de contractualización.
EL CONTEXTO
Un mandato político nacional: sobre los públicos más frágiles del sistema.
Un departamento francés se enfrentaba a un mandato político nacional: reforzar la contractualización del RSA, la renta de solidaridad activa francesa, en aplicación de la ley de Pleno Empleo, con 15 a 20 horas de actividad semanal obligatorias, un contrato de compromiso formal y sanciones graduales o inmediatas en caso de incumplimiento. El principio estaba decidido por el legislador. Quedaba por diseñar un recorrido de acompañamiento departamental que maximizara la inserción efectiva sin amplificar el no recurso de los públicos más vulnerables: beneficiarios aislados en zona rural, familias monoparentales con hijos pequeños, públicos con sufrimiento psíquico documentado, jóvenes extutelados.
El equipo del proyecto del consejo departamental disponía de 8 escenarios de contractualización, definidos cruzando cuatro parámetros: contrato flexible o rígido (margen de apreciación del referente amplio o estrictamente delimitado), sanciones graduales o inmediatas (progresión advertencia/suspensión parcial/suspensión total o paso directo a la suspensión), acompañamiento presencial o mixto (100 % presencial o combinación presencial-a distancia según las situaciones), referente único o compartido (un referente estable durante 12 meses o rotación entre especialistas según las necesidades). El comité de dirección debía decidir en 3 meses, con presentación al consejo departamental para deliberación pública.
El riesgo conocido por el equipo del proyecto era reproducir los errores ya constatados en experimentaciones territoriales anteriores. Algunos departamentos habían visto su tasa de no recurso saltar del 12 % al 34 % tras una rigidificación del sistema: los públicos vulnerables se retiraban activamente, con bajas administrativas masivas y una degradación duradera de la relación institucional. Otros habían conservado su tasa de recurso pero les costaba demostrar una mejora de las trayectorias de inserción, con un sistema percibido como burocrático y poco vinculante. Ninguna configuración parecía equilibrar los dos objetivos: maximizar la inserción efectiva y preservar el anclaje institucional de los públicos frágiles.
Fue en ese momento cuando la dirección general adjunta de solidaridades movilizó nuestro sistema. El brief era probar cada uno de los 8 escenarios sobre la población beneficiaria real del departamento, con una proyección a 36 meses de las trayectorias de inserción y de no recurso, un análisis fino de las tipologías más vulnerables y una identificación de los parámetros con el impacto más determinante sobre los públicos frágiles. El resultado se esperaba en seis semanas, antes de la presentación del proyecto en el comité de dirección y su preparación para el consejo departamental.
LA INVESTIGACIÓN
Seis insights que reorientaron el diseño del sistema.
La contractualización rígida amplifica el no recurso en +22 pts sobre los públicos vulnerables.
Nuestro sistema proyectó el efecto de la rigidificación del contrato sobre las 14 tipologías de situaciones sociales del departamento. Las 3 tipologías más vulnerables, personas aisladas rurales con movilidad limitada, familias monoparentales jóvenes con hijos menores de 3 años, públicos con sufrimiento psíquico documentado, reaccionan a la rigidificación con una retirada activa del sistema: citas perdidas, cartas sin abrir, ausencia de respuesta a las llamadas, baja administrativa al vencimiento. La tasa de no recurso en esas 3 tipologías pasa del 12 % (sistema actual) al 34 % (contractualización rígida). El recorrido contractualizado flexible + acompañamiento mixto preserva su anclaje institucional, condición sine qua non de todo retorno al empleo posterior. Sin anclaje, no hay trayectoria de inserción: hay una salida del sistema sin recuperación.
El referente único vence al referente compartido en +34 pts de adhesión.
Nuestro sistema probó aisladamente el efecto del referente único frente al referente compartido sobre la adhesión al sistema. Los beneficiarios no rechazan la contractualización como principio: el 68 % la considera legítima en su principio. Lo que rechazan es la inhumanidad percibida del sistema: pasar de un referente a otro cada mes, volver a explicar su situación en cada cambio, rellenar de nuevo los mismos formularios, sentir que uno es un expediente más que una persona. Un referente único durante 12 meses, aunque técnicamente menos experimentado que un dispositivo de especialistas rotatorios, obtiene una adhesión superior en 34 pts. La estabilidad relacional prima sobre la pericia técnica. Este insight contradecía el enfoque organizativo por especialidades defendido por una parte del equipo de recursos humanos.
Las sanciones graduales se perciben, las sanciones inmediatas se niegan.
Contraintuitivamente, un régimen de sanciones graduales (primero una advertencia escrita, después una suspensión parcial del 30 %, después la suspensión total) funciona como lógica de responsabilización. La advertencia escrita se recibe, se lee, y desencadena en el 62 % de los casos un rebote de compromiso del beneficiario. Un régimen de sanción inmediata (suspensión total desde el primer incumplimiento) desencadena una retirada cognitiva: los beneficiarios dejan de creer en la posibilidad de hacer evolucionar su situación en el marco del sistema, se retiran psicológicamente, y la tasa de retorno al empleo medida a 24 meses baja 8 pts respecto al régimen gradual. La severidad percibida como ilegítima destruye el efecto incentivador. El régimen gradual, percibido como equitativo, preserva la legitimidad del contrato.
El acompañamiento mixto presencial-a distancia responde a vulnerabilidades opuestas.
Nuestro sistema probó varias modalidades de acompañamiento. El acompañamiento 100 % presencial maximiza la relación humana pero crea una restricción de movilidad que excluye a los públicos rurales aislados y a las familias monoparentales con hijos pequeños. El acompañamiento 100 % a distancia suprime la restricción de movilidad pero excluye a los públicos alejados de lo digital o con un sufrimiento psíquico que necesita un marco relacional fuerte. El acompañamiento mixto, modulable según la situación de cada beneficiario, con una base presencial obligatoria pero flexible en la frecuencia, completada por recursos a distancia accesibles, permite cubrir vulnerabilidades opuestas con el mismo sistema. Esta modularidad por tipología queda identificada como una palanca estructural del éxito.
Las 14 tipologías no reaccionan a la misma velocidad al sistema.
Nuestro sistema modelizó las trayectorias de inserción a 36 meses para cada tipología. Las trayectorias son fuertemente diferenciadas. Seis tipologías, beneficiarios en transición profesional, jóvenes activos recientemente salidos del empleo, familias biparentales con proyecto de inserción, alcanzan una tasa de retorno al empleo del 45 al 62 % a 24 meses con el sistema flexible. Cinco tipologías, beneficiarios de larga duración, seniors, activos en reconversión, alcanzan del 22 al 34 % a 36 meses, con trayectorias más largas que necesitan un acompañamiento continuo. Tres tipologías, las más vulnerables, alcanzan del 12 al 18 % a 36 meses, en trayectorias no lineales marcadas por recaídas y recuperaciones. Un sistema calibrado sobre las tipologías medianas fracasa con las más vulnerables. Un sistema calibrado sobre las más vulnerables ralentiza las trayectorias medianas. La modularidad del recorrido es la única respuesta estructural.
El coste del no recurso es social y presupuestario, pero sobre todo presupuestario posterior.
Nuestro sistema modelizó las consecuencias presupuestarias del no recurso para el departamento. El coste directo del no recurso es nulo para el departamento (los créditos no consumidos no se pagan). Pero los públicos que se retiran del RSA no desaparecen: reaparecen en los servicios posteriores: alojamiento de emergencia, ayuda alimentaria, atención no programada en urgencias, protección de la infancia reforzada. El coste posterior consolidado para el departamento alcanza de media 4.800 euros por beneficiario en no recurso a 24 meses, frente a 3.200 euros por un beneficiario dentro del RSA en el mismo periodo. El no recurso no es un ahorro aparente: es una transferencia hacia servicios más costosos. Esta modelización fue determinante para convencer a la dirección de finanzas del departamento de apoyar el sistema flexible.
EL MÉTODO
Cómo construimos la investigación.
Nuestro sistema reconstruyó una población sintética de 340.000 hogares beneficiarios del RSA del departamento, calibrada sobre los datos públicos (INSEE, CNAF, datos abiertos del departamento sobre los beneficiarios) y los datos propietarios transmitidos por los servicios sociales departamentales (tipologías internas, duraciones de la prestación, historial de recorridos, tasas de no recurso medidas por cohorte). La población se estructuró en 14 tipologías de situaciones sociales, construidas cruzando seis dimensiones: edad y estructura familiar, antigüedad en el sistema, nivel de cualificación, situación residencial y geográfica, salud física y psíquica documentada, y relación con las instituciones medida por la frecuencia de las citas cumplidas. Ningún dato nominativo entró en el sistema.
Sobre esta población de base, nuestro sistema entrevistó individualmente a 4.200 beneficiarios sintéticos repartidos proporcionalmente en las 14 tipologías. Cada beneficiario fue sometido a los 8 escenarios de contractualización probados, acoplados a 12 programas de acompañamiento en combinaciones variables. Los agentes dinámicos condujeron entrevistas de cualificación en profundidad repreguntando a cada beneficiario sobre los puntos de inflexión identificados en tiempo real: percepción del contrato, sentimiento de reconocimiento, capacidad de movilización ante demandas administrativas, grado de anclaje institucional preservado tras varios meses. Estas entrevistas permitieron cualificar los umbrales precisos a partir de los cuales la retirada activa del sistema se vuelve probable para cada tipología.
Nuestro sistema proyectó después las trayectorias de inserción y de no recurso a 36 meses para cada escenario, con una modelización específica de las interacciones entre el RSA y los servicios sociales posteriores (alojamiento, ayuda alimentaria, protección de la infancia, atención sanitaria). Esta proyección produjo 112 trayectorias distintas por escenario, con la identificación de los puntos de inflexión mensuales y de los costes consolidados para el departamento. La estrategia contrato flexible + referente único + sanciones graduales + acompañamiento mixto modular + mecanismo específico para las 3 tipologías más vulnerables emergió como dominante, con un diferencial de +22 pts de no recurso evitado y +11 pts de retorno al empleo a 24 meses respecto a las alternativas probadas.
EL DESPLIEGUE
Lo que se decidió, lo que ocurrió.
El consejo departamental validó la estrategia dominante identificada por nuestro sistema, con dos adaptaciones ligadas al diálogo con los representantes de los trabajadores sociales departamentales. Un contrato flexible con un margen de apreciación del referente formalizado por una parrilla de criterios compartidos, un referente único durante 12 meses con supervisión técnica por un pool de especialistas, sanciones graduales con una advertencia escrita obligatoria antes de toda suspensión, y un acompañamiento mixto modular calibrado por tipología con una base presencial bimensual y recursos a distancia accesibles permanentemente. El plan se presentó en el consejo departamental con un presupuesto de acompañamiento reforzado de 4,2 millones de euros anuales adicionales, justificado por la modelización del coste posterior evitado.
El despliegue comenzó ocho meses después de la decisión del consejo departamental, una vez formados los 340 referentes concernidos y calibradas las herramientas de supervisión técnica. Las 3 tipologías más vulnerables se beneficiaron de un acompañamiento dedicado: un mecanismo dedicado para las familias monoparentales con hijos pequeños (guarderías asociadas, acompañamiento a domicilio puntual), un mecanismo dedicado para las personas aisladas rurales (acompañamiento presencial en los ayuntamientos de proximidad, solución de transporte puntual), un mecanismo dedicado para los públicos con sufrimiento psíquico (alianza con los centros médico-psicológicos y los servicios de medicina del trabajo). Los referentes únicos recibieron una formación en profundidad y una supervisión semanal para los casos complejos.
A 24 meses del despliegue completo, los resultados consolidados validan la robustez del sistema. La tasa de no recurso en las 3 tipologías más vulnerables permaneció en el 12 % (en lugar de la proyección del 34 % en el escenario rígido alternativo). La tasa de retorno al empleo medida a 24 meses es del 38 % de media (por encima de la proyección del 34 %), con trayectorias diferenciadas conformes a las tipologías. La satisfacción profesional de los referentes medida a 18 meses es del 71 % (en progresión de 14 pts respecto al periodo anterior a la refundición). El coste posterior consolidado para el departamento disminuyó 8 millones de euros en el año de referencia (créditos mejor consumidos y ahorros en alojamiento de emergencia, ayuda alimentaria y atención no programada). El departamento ha comunicado su sistema como referencia metodológica a otros tres departamentos comprometidos en la misma transformación.
- NO RECURSO DE LOS PÚBLICOS VULNERABLES A 24 MESES
- 34 % → 12 %vs el escenario de contractualización rígida
- RETORNO AL EMPLEO A 24 MESES
- +11 ptspor encima de lo proyectado
- SATISFACCIÓN PROFESIONAL DE LOS REFERENTES
- 71 %en progresión de 14 pts vs antes de la refundición
- COSTE POSTERIOR CONSOLIDADO EVITADO
- 8 M€/añoalojamiento + ayuda alimentaria + atención no programada
- TASA DE BAJA ADMINISTRATIVA
- dividida por 2,4vs el escenario de contractualización rígida
- RATIO COSTE DE LA SIMULACIÓN VS AHORRO POSTERIOR
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LAS LECCIONES
Tres principios transponibles a las políticas sociales estructurantes.
El no recurso no es un ahorro aparente: es una transferencia hacia servicios más costosos.
Este caso confirmó una dinámica estructural de las prestaciones sociales: los públicos que se retiran de un sistema no desaparecen, reaparecen en otros servicios sociales posteriores, a menudo más costosos y menos eficaces. Esta modelización en coste consolidado cambia completamente el arbitraje presupuestario de las entidades territoriales y del Estado. Justifica inversiones en los sistemas flexibles que preservan el anclaje institucional, frente a sistemas rígidos que parecen menos costosos a corto plazo pero generan costes posteriores multiplicados. Este principio vale para todas las políticas sociales estructurantes: el RSA, la prima de actividad, los mecanismos para jóvenes, las rentas mínimas, el acompañamiento de las personas de edad avanzada.
La estabilidad relacional prima sobre la pericia técnica con los públicos vulnerables.
Este caso mostró que un referente único menos experimentado obtenía una adhesión superior a un dispositivo de especialistas rotatorios técnicamente más cualificados. Esta asimetría contradice la organización por especialidades que estructura una parte de los servicios sociales y sociosanitarios. Vale más allá del RSA: vale para el acompañamiento de los jóvenes en inserción, la protección de la infancia, el acompañamiento de la vejez en el domicilio y los programas de acompañamiento de las víctimas de violencia. Implica una organización que preserve la estabilidad relacional como parámetro estructural, con supervisiones técnicas para completar la pericia sin romper la relación.
La modularidad de un recorrido es la única respuesta a vulnerabilidades opuestas.
Este caso mostró que un sistema calibrado uniformemente fracasa con las tipologías cuyas vulnerabilidades son opuestas: uno no puede desplazarse, otro no puede utilizar lo digital, un tercero necesita un marco relacional fuerte. La respuesta no puede ser un sistema estándar. Debe ser una modularidad asumida del recorrido, calibrada por tipología, con una base común pero recursos diferenciados. Este principio vale más allá de las políticas sociales: vale para el acceso a los derechos, las políticas de salud pública, los programas de inserción profesional y el acompañamiento de las personas de edad avanzada.
EMPEZAR
¿Prepara usted la refundición de una prestación social?
Las refundiciones estructurantes de prestaciones sociales, el RSA, la prima de actividad, las rentas mínimas, el acompañamiento de jóvenes, la protección de la infancia, el acompañamiento de la vejez, comparten mecánicas comunes con este caso. Públicos diferenciados por vulnerabilidades opuestas, riesgo de no recurso amplificado por las rigidificaciones, peso determinante de la estabilidad relacional, costes posteriores consolidados que invierten el arbitraje presupuestario aparente. Cada refundición es singular, pero las palancas de análisis son transponibles.
Los agentes dinámicos delimitan con usted los parámetros de una simulación adaptada a su situación, antes de la decisión. Del brief inicial al primer entregable, cuente entre 20 y 30 minutos, según la complejidad del caso y la amplitud de las poblaciones a modelizar.